Feb | 2012 (GMT-3)   Inicio | Eventos | FAQ | RSS | Enlaces | Mapa del Sitio | Contactenos  
 
 
::| Buscar:       [Busqueda Avanzada]  
 
Categorias  
Editorial
Vida Cristiana
Iglesia Cristiana
Liderazgo
Edificacion
Misiones
Musica
Actualidad
Familia
Humor
Suscripciones
::| Encuesta
¿Crees que el cristianismo está impactando a la sociedad en que vivimos?
Si
No
No sé
::| Newsletter
Su Nombre:
Su Email:
 
 
 
Liderazgo
 
El factor “innovación” en el liderazgo
Jun | 2010 (GMT-3)

La innovación es una característica cada vez más destacada en los grandes líderes, y no solo en ellos sino en sus respectivos lugares de trabajo. ¿Qué significa y cómo se aplica la innovación? Cómo ser líderes que se transformen continuamente.

B. Joseph White
B. Joseph White
Para ser un gran líder usted tiene que ser capaz de lograr cambios: cambios importantes, trascendentes en los resultados bajo su responsabilidad. Introducir cambios con éxito es el mayor desafío para un líder.

El secreto de convertirse en un gran líder es que existen cinco cualidades que tienen todos los grandes líderes y que usted, hasta cierto punto, también puede desarrollar. Esas cualidades son: 1) ser innovador, 2) estar dispuesto a correr riesgos inteligentemente, 3) tener apetito por los grandes talentos, 4) desarrollar la “vista de helicóptero”, 5) exhibir el “factor deslumbrante”.

Muchas veces el trabajo de un líder consiste en convertir a una organización “buena en excelente”. Como ejecutores de cambios, los grandes líderes son ante todo innovadores. Son pensadores originales y suelen nadar contra la corriente. Generalmente se guían por un puñado de ideas poderosas. Henry Ford fue el padre de la idea de la cadena de montaje. Ronald Reagan: la libertad es buena, el comunismo es perverso. Abraham Lincoln: la Unión es buena, la esclavitud es mala.

Quienes realizan cambios, hoy y siempre, deben saber correr riesgos. Nada cambia a menos que un líder haga apuestas, que pueden fracasar, y a veces fracasan.

Al presidente de la compañía le preguntaron por qué había contratado como su sucesor al ex director de un proyecto que fracasó, y que le costó a la casa matriz cincuenta millones de dólares:

–Porque uno tiene que fracasar de vez en cuando para aprender a correr riesgos inteligentemente. Él ya pagó su matrícula en esa escuela –respondió.

La mayoría de los líderes triunfadores reconocer que la suerte –la pura casualidad– ha desempeñado un papel en su éxito. Sin duda, los crecientes problemas económicos en la antigua Unión Soviética desempeñaron un papel tan importante en el derrumbe del comunismo, como el desafío lanzado por Ronald Reagan ante el Muro de Berlín:

–Señor Gorbachov, ¡eche abajo este muro!

Los mejores líderes comprenden que, como tienen grandes aspiraciones, no pueden hacerlo solos. Por eso desarrollan un insaciable apetito por personas talentosas. Saben que necesitan personas diferentes y mejores que ellos mismos para realizar dichas aspiraciones. Uno de los pequeños secretos de la educación superior, es que muchas veces los estudiantes convencionales que obtenían calificaciones altas acaban trabajando para otros que obtenían calificaciones mucho menores, pero que son creativos y emprendedores.

Los grandes líderes no son necesariamente de trato fácil, pues son responsables de producir resultados y, por tanto, esperan la excelencia. Y los mejores no solo la esperan, sino que estimulan y capacitan a los demás para que la logren. Su apetito por las personas talentosas también se refleja en su notable curiosidad por el mundo y las ideas que los mueven. Hacen un montón de preguntas, y si usted tiene buenas ideas ¡probablemente lo ordeñarán hasta dejarlo seco!

Los grandes líderes entienden el poder de las ideas. Puede ser que no sean académicamente sobresalientes, pero sí tienen curiosidad por la manera en que funciona el mundo, y cómo se relaciona eso con sus metas o sueños.

Hace unos años me enteré de que muchos cazatalentos profesionales, cuando evalúan a una persona para un alto cargo de liderazgo, se fijan en dos cosas. La mayoría nunca ha oído hablar de estas dos cualidades y, sin embargo, ¡son parte rutinaria de la búsqueda de candidatos para puestos de gran responsabilidad!

Una de ellas es la “vista de helicóptero”. Muchos lo describiríamos como un sentido de perspectiva. ¿Es capaz la persona de colocar un problema, cuestión o desafío inmediato en un contexto mayor de acontecimientos pasados o futuros en otras esferas y, quizá lo más importante, en el contexto mayor de la misión y el propósito con que se relacionan? Y, por otra parte, ¿puede hacerlo la persona no solamente como ejercicio intelectual, sino anticipando las consecuencias prácticas del contexto?

Digamos que, por ejemplo, usted es el nuevo ejecutivo principal de General Electric, la compañía de mayor crecimiento en el mundo. Mientras considera la estrategia de la compañía y sus actuales negocios, hace una pausa para mirar al futuro. Y lo que ve venir es un tsunami de gestos en la salud pública debido al envejecimiento de la población y una revolución biológica.

LiderTambién se da cuenta de que la “sostenibilidad”, un concepto considerado marginal hace una década, se está convirtiendo en dominante a medida que crecen las preocupaciones por la degradación del medio ambiente. Finalmente, usted reflexiona sobre la filosofía de su predecesor, que trabajó intensamente en la reestructuración de la compañía y el mejoramiento de los procesos de calidad. Decide que eso ha sido beneficioso, pero que las mejoras posiblemente se hicieron a expensas de la innovación y la creatividad.

Como resultado de este razonamiento –una vista de helicóptero sobre la compañía y el mundo– decide hacer importantes apuestas estratégicas. Adquirirá algunas compañías con orientación médica, las combinará con su división de sistemas médicos y creará un nuevo negocio llamado General Electric Salud.

Usted se decide, además, a convertirse en un importante factor en la industria del medio ambiente, y combina esta estrategia con un compromiso de innovación al que llamará “ecoimaginación”. Y así sucesivamente.

Estas son exactamente las apuestas estratégicas que ha hecho Jeff Immelt, el sucesor de Jack Welch que fue durante veinte años uno de los más grandes creadores de valores entre todos los ejecutivos principales.

La otra cualidad es el “factor deslumbrante”. Todo gran líder tiene un algo especial que crea una presencia inusual. Esa presencia fluye no solo de su cargo, sino también del individuo. Es personal y compulsiva.

El factor deslumbrante se da en diferentes formas. Lucidez. Carisma. Profundidad moral. Dotes oratorias. Apariencia impactante. Intensidad. Energía. Los grandes líderes vienen en una amplia gama de personalidades, desde extrovertidos hasta introvertidos, desde intensos hasta relajados, desde intelectuales hasta interpersonales. No hay una fórmula fija para el “factor deslumbrante”. Pero se lo reconoce cuando se lo ve.

Liderar la innovación
El primer requisito para convertirse en un gran líder es ser innovador usted mismo, y promover la innovación en su organización. La razón es que la mayoría de las organizaciones e instituciones fracasan o tiene un bajo rendimiento, debido a que no se adaptan –o no son capaces de hacerlo– al cambio de los tiempos, de las tecnologías, de la cultura, de las normas y de las expectativas. Por tanto, ser un líder con pensamiento creador, y con la capacidad para reconocer valiosas ideas creativas de otros, es fundamental para convertirse en un gran líder.

Pero no basta con pensar. Los grandes líderes deben capacitar a sus organizaciones para convertir las nuevas ideas en acción y resultados, a fin de producir cambios trascendentales. Esto es difícil de lograr, pero es vital para el éxito.

Permítame explicarme. En muchas formas, el liderazgo consiste es determinar cómo se puede ejercer un control efectivo, que demanda organización, orden y disciplina, y simultáneamente asegurar la innovación en gran escala y en todos los niveles, lo cual exige creatividad y, a menudo, un cierto grado de desorden e irreverencia.

Esto podemos afirmar sin temor a equivocarnos: ninguna organización ha logrado jamás prosperidad a largo plazo si aplica exclusivamente el control. Aunque un buen control es necesario para sobrevivir, la innovación es vital para la prosperidad. Las grandes organizaciones buscan sin descanso formas más efectivas de hacer las cosas a todos los niveles. Se trata de entidades altamente adaptables, que se reinventan a sí mismas periódicamente.
La naturaleza del liderazgo
Estas capacidades, esenciales para una adaptación exitosa, tienen un requisito común: inclinación, apetito y capacidad para innovar.

Tomado del libro: La naturaleza del liderazgo de Editorial Grupo Nelson

B. Joseph White


Rating (Votos: 1)   
    Comentarios (0)        Enviar a un amigo        Imprimir


Otros Articulos:
Sabios administradores del tiempo (Abr.2010)
Imitadores del Gran Líder (Abr.2009)
La importancia de dejar un legado (Dic.2008)
¡Inyéctese de entusiasmo! (Sep.2008)
La importancia del Maestro (Sep.2008)
Cómo manejar las tensiones (Ago.2008)
Correctamente enfocados (Ago.2008)
Ahora es su turno para decidir (Jul.2008)
Humilde servidor (Jul.2008)
Trabajando en perfecta unidad (Mayo.2008)



 
::| Ultimas Notas
::| Eventos
Febrero 2012  
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29      
 
Portadas

Portada Marzo 2011

::| Destacados
Inquietos: abstenerse
Verdaderamente libres
La importancia del Maestro
Cómo manejar las tensiones
Liderazgo en transición
Desórdenes alimenticios
¿Qué es la visión?
Las cualidades de un líder emergente
Láncelos al ministerio

[Top Page]  
Inicio   -   Eventos   -   FAQ   -   RSS   -   Enlaces   -   Mapa del Sitio   -   Busqueda Avanzada   -   Archivo   -   Contactenos