Si por un momento nos ponemos a reflexionar acerca de cuáles serían las consecuencias de una decisión tan trágica veríamos que el mundo nunca hubiese sido el que hoy es.
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| Omar Daldi |
Steve Jobs fue un emprendedor, fundador de la compañía Apple, la número uno en computadoras personales. Además fue el creador de Pixar, una compañía de películas de dibujos animados, creador de varios éxitos, entre ellos, Toy Story.
Nació en Estados Unidos y nunca fue cristiano. Es más, su confusa peregrinación espiritual era mezcla de abundante filosofía y religiones orientales. Sumido desde niño en una rebeldía propia de la época y de la edad, transitó por su accidentada vida con una personalidad intensa y un carácter irascible, y en consecuencia cosechó enemigos.
Pero fue un creativo perfeccionista con entrega absoluta a producir productos y desarrollos con tanta excelencia que revolucionaron por lo menos seis industrias: las computadoras personales, las películas de animación, la música, la telefonía, las tabletas digitales y la edición digital.
Su biógrafo, Walter Isaacson nos cuenta al comienzo de su apasionante historia:
"Joanne Schieble procedía de una familia alemana y se había criado en el ambiente rural de Wisconsin (Estados Unidos). Su padre, Arthur Schieble, era un inmigrante instalado en las afueras de Green Bay, donde su mujer y él poseían un criadero de visones, y mantenían fructíferas inversiones en otras empresas de variada índoles, desde inmobiliarias hasta compañías de grabado fotográfico. Era un hombre muy estricto, especialmente en lo concerniente a las relaciones de su hija; le desagradaba profundamente su primer novio, un artista no católico. Por lo tanto, no fue ninguna sorpresa que amenazara con desheredar a Joanne cuando, ya como alumna de posgrado en la Universidad de Wisconsin, se enamoró de Abdulfattah John Jandali, un profesor ayudante musulmán llegado de Siria.
Jandali era el menor de nueve hermanos; su padre era dueño de varias refinerías de crudo y muchas otras empresas y tierras en Damasco y Homs, tal es así que llegó a controlar el precio del trigo en la región. En 1954, Joanne y Jandali viajaron a Siria y pasaron dos meses visitando la familia y cocinando los platos típicos. Al regresar a Wisconsin descubrieron que la joven estaba embarazada. Ambos tenían 23 años, pero decidieron no casarse. El padre de Joanne estaba al borde de la muerte, y había amenazado con repudiarla si se casaba con Abdulfattah. El aborto tampoco era una opción sencilla en aquella comunidad católica, así que a principios de 1955 viajó a San Francisco, donde recibió cobijo de un medico comprensivo que amparaba a madres solteras, las asistía en el parto y concretaba discretamente adopciones privadas.
Joanne puso por única condición: su bebé debía ser adoptado por licenciados universitarios. El medico dispuso que fuera a vivir con un abogado y su esposa, pero cuando el niño nació —el 24 de febrero de 1955—, la pareja escogida prefirió a una niña, por lo que se echaron atrás.
Así fue como el bebé no fue hijo de un abogado, sino de un apasionado de la mecánica y su bonachona esposa, que trabajaba como contable. Paul y Clara Jobs bautizaron a su recién adoptado hijo con el nombre Steven Paul Jobs".
Estados Unidos, un país donde realizar un aborto es legal y donde ya se deben de haber hecho millones de operaciones de ese tipo, me llama a la reflexión: ¿de cuántos Steve Jobs el mundo se ha privado? ¿Es esto solo una cuestión de la mamá y el papá de la criatura por nacer?
Hoy en nuestro país la ley de divorcio se está colocando arriba de la mesa de negociaciones en el ámbito político. ¿Cuál será la misión de la Iglesia del Señor en este momento? ¿Cómo debemos actuar? ¿Cuál debe ser nuestra oración y nuestra acción?
Son las creencias las que marcan las acciones y conductas. Ellas establecen los límites de lo que aceptamos y nos muestran el camino a seguir. Es de La Palabra de Dios de donde obtenemos nuestra doctrina. En ella encontramos base para oponernos a la práctica moderna de homicidio llamada aborto.
1. El hombre y la mujer fueron creados por Dios a su imagen y semejanza."Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó" (Génesis 1:27, énfasis añadido).
2. El embrión, aun antes de ser formado, ya es visto por Dios como un ser humano. "Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones" (Jeremías 1:5, énfasis añadido).
3. Dios expresa firmemente la prohibición de matar. "No matarás" (Éxodo 20:13).
En un país libre, tenemos derechos de hacer valer nuestra manera de pensar. Por eso nos pronunciamos contra el aborto, porque además creemos que está en contra de la voluntad de Dios. Sabemos que hay muchos abortos que hoy en día se practican clandestinamente y que ponen en riesgo a las madres, por eso nos unimos con todos aquellos que están en contra del aborto y peleamos para que haya una reglamentación legal de asistencia, asesoramiento y acompañamiento de las mujeres embarazadas y una mejor política de adopción.
Dios les bendiga, hasta la próxima.
Omar Daldi
redacción@lacorriente.com