El terremoto de siete puntos sufrido por el Estado de Haití en el mes de enero pasado, es conocido por todos. Las cifras son devastadoras y preocupantes: indican 240.000 muertos, 50.000 desaparecidos, más de 40.000 personas afectadas parcial o totalmente a nivel físico, más de 2.000.000 de personas sin hogar… son solo algunos de los datos que revelan la intensidad de la tragedia.
Conocer de cerca
Cuando nos acercamos a Haití, nos encontramos con una historia signada por el espiritismo y la violencia. Los colonizadores franceses sembraron el miedo en toda la nación, y la poblaron con esclavos africanos que introdujeron sus creencias. En 1791, en un ritual satánico, los pobladores de la isla mataron un cerdo y se rociaron con su sangre prometiéndose dar muerte a todos los franceses. Este hecho devino en que en el año 1804 se declarara la independencia de Haití, hecho que no frenó la violencia establecida e introdujo un tiempo de corrupción.
En cuanto a lo espiritual, quizás el hecho más emblemático de la realidad del país, es que en el año 2003 un sacerdote católico a cargo del obispado, se convirtió al Voodu e introdujo una etapa de sincretismo absoluto.
Hoy, a seis meses del sismo, la situación de Haití sigue siendo caótica. Cientos de miles de personas viven en campos de refugiados, casi todas las familias han perdido uno o más de sus integrantes, y las posibilidades de recuperación son escasas. La gran asistencia humanitaria brindada por organizaciones y países de todo el mundo, hace que ya no sea necesidad prioritaria la comida, el agua o los medicamentos, y que se estén enfocando en otras áreas de necesidad.
Sin embargo, hay un área que muy pocos se han ocupado de cubrir y es el área espiritual. Las congregaciones de Haití están haciendo un gran trabajo en este sentido, pero necesitan un envión que les permita permanecer firmes en su tarea. Además, es urgente un trabajo evangelístico que brinde esperanza a un país que la ha perdido.
Haití Oramos x Vos
Hace unos meses tuvimos contacto con algunos pastores de Haití y nos pidieron encarecidamente apoyo y ayuda en este tiempo tan terrible que les toca vivir. No es una ayuda que tenga que ver con lo humanitario o lo social, es una ayuda más profunda que tiene que ver con la realidad espiritual que reina en el lugar y con un trabajo evangelístico a gran escala.
Por eso, para el mes de octubre estamos preparando una serie de campañas evangelística en el interior del país, para luego culminar con una gran cruzada de la mano del evangelista Carlos Annacondia como principal orador en la ciudad capital.
El trabajo es muy grande y no pueden hacerlo unos pocos. Por eso llamamos a todos los cristianos de la Argentina a que nos unamos para bendecir al pueblo de Haití. Existen tres maneras de ser parte de este esfuerzo.
En primer lugar, esperamos que un verdadero ejército de intercesores clame al Señor por dicho país y por el mencionado trabajo.
En segundo lugar, necesitamos recaudar el dinero que nos permita llevar adelante esta obra.
Y por último, Dios puso en nuestro corazón el hecho de poder ser muchos los siervos que vayamos a servir en aquel lugar. Por esa razón, convocamos a todos los pastores y líderes a quienes Dios les ponga esta carga, a que se sumen al equipo ya formado para ir a bendecir a Haití con ministración a nuestros hermanos y evangelismo masivo en las principales ciudades.
Jesús dijo: "Cuando lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis". Tenemos una oportunidad única de bendecir a Haití y ver a una nación entera transformada por el poder de Dios. Unidos podemos hacerlo.
Si usted desea más información sobre el viaje o si desea unirse a nosotros, por favor contáctese a través de nuestra página Web www.oramos.com.ar o bien escríbanos a haiti@oramos.com.ar . También puede llamarnos al (011) 156 464-9192.
No se pierda la oportunidad de hacer historia.