La Corriente

Un plan de supervivencia frente a la crisis mundial
Nov | 2008 (GMT-3)

Una palabra para discernir, relacionada con el futuro de la Tierra, de la economía y del rol que cumplirá la Iglesia en la crisis. No importa lo que las noticias digan: necesitamos tener en claro que Dios tiene una respuesta favorable.

Serafín Contreras
Serafín Contreras
Mientras viajaba en avión entre Buenos Aires y Lima, en junio pasado, comencé a leer uno de los periódicos que estaba en mi asiento; casi todas las noticias de la primera plana tenían que ver con el mismo tema: La crisis alimentaria mundial.

Al terminar de leer las noticias me quedé pensando profundamente y haciéndome esta pregunta: “¿Qué estamos haciendo como Iglesia para preparar al pueblo sobre esto? La Iglesia solo habla de cómo ser exitoso y próspero, pero ¿cuál debe ser nuestro papel actual frente a lo que expertos en economía nos dicen?”

Me detuve de pensar en eso mientras volaba, tome La Biblia para leer un rato y comencé a leer Génesis 41. Entonces mi espíritu captó la voz susurrante del Maestro que me guiaba a seguir leyendo el pasaje y aplicarlo a lo que acababa de leer. Quiero que conozcas lo que he llamado El plan de supervivencia 7-5-7, frente a lo que las noticias vaticinan.

Como creyentes necesitamos estar preparados y obedientes, porque estoy convencido que Génesis 41 está a punto de repetirse a través de los hijos de Dios. He aquí siete elementos vitales que los creyentes no podemos ignorar. Si caminamos en estos siete elementos veremos la bendición de Dios en nosotros y a través de nosotros.

1. Sea un instrumento de Dios para discernir los tiempos
José fue conocido por ser un hombre con discernimiento: “–Tuve un sueño que nadie ha podido interpretar. Pero me he enterado de que, cuando tú oyes un sueño, eres capaz de interpretarlo” (Génesis 41:15).
Este es el tiempo de ser creyentes con discernimiento.

2. Tenga absoluta confianza y fe en que Dios tiene la respuesta
“No soy yo quien puede hacerlo –respondió José–, sino que es Dios quien le dará al faraón una respuesta favorable” (Génesis 41:16).
El panorama no es alentador, pero las promesas de Dios son sublimes. “Mirad las aves del cielo y los lirios del campo” dijo Jesús. No importa lo que las noticias digan, necesitamos tener en claro que Dios tiene una respuesta favorable, como José se lo hizo saber a Faraón.
Cuando el discernimiento espiritual precede a la adversidad usted sabe adónde y cómo ir, y el destino al cual llegará.
La sensibilidad espiritual no me hace temblar frente a lo que veo u oigo, sino que me impulsa con la seguridad de que Dios tiene la respuesta.

3. Sea sabio y ejecute el plan de supervivencia 7-5-7
José declaró a Faraón que vendría sobre Egipto una crisis alimentaria (Génesis 41:25-35). Nosotros vemos que los expertos en economía dicen lo mismo. He aquí algunos de los factores –según los expertos– que se han unido para crear la próxima crisis:
Degradación de las tierras por la violación de la orden bíblica. No se le ha dado descanso a la tierra, como Dios lo determinó.
Abuso de sustancias químicas.
Incremento de los precios del petróleo.
Devaluación del dólar.
Crisis financiera en los EE. UU.
Incremento de la producción de los biocombustibles.
Frente a la crisis de Egipto, José le dijo a Faraón que aprovechara los siete años de abundancia y que en esos siete años guardara, que ahorrara la quinta parte para cuando vinieran los siete años de escasez.

Plan 7-5-7: físico
Aproveche los siete años de abundancia hoy. Ya estamos en estos siete años y necesitamos ser sabios.
Prepárese para los siete años de escasez. La crisis económica sin duda vendrá, y con el discernimiento lo captaremos.
Ahorre la quinta parte de la abundancia de hoy para los siete años de escasez.
Retire lo que pueda de los bancos, y compre tierras, para comenzar a sembrar para usted y los vecinos. No lo haga apresuradamente, necesita entenderlo por el discernimiento espiritual. Dios le avisará cuáles bancos entrarán en crisis.
Pare las deudas ya, hoy mismo. Decida vivir de contado. Dios le suplirá. No se meta más en deudas y comience a pagar todas las deudas que tiene.
Comience a practicar la frugalidad, es decir, no compre más cosas que las que son necesarias.

cosechaPlan 7-5-7: espiritual
Aproveche los siete años de abundancia para invertir en la gente y no en los edificios.
La crisis de muchas megaiglesias está por llegar debido al aumento de la gasolina, la escasez de transportes y el incremento del horario de trabajo. Mucha gente tendrá que trabajar en dos lugares, y ya no tendrán tiempo. Aquellas megaiglesias que tienen locales a varios kilómetros de la ciudad tendrán problemas de transporte.
Prepare los pequeños terrenos de siembra espiritual. Red de apoyo, ministración y edificación de minigrupos, donde la gente no tenga que caminar más de cinco a diez cuadras.
Terrenos espirituales de mucha nutrición. Muchos hogares se convertirán en centros genuinos de nutrición espiritual, donde ocho a diez personas se ministrarán y crecerán juntos. Todos serán pastoreados.
Aparte la quinta parte de las entradas de la iglesia para la formación de líderes que le ayudarán en los pequeños rebaños de nutrición. Invierta en la gente, no en los edificios.

4. Mantenga, cuide, cultive e incremente las reservas celosamente
Este ahorro no es para comprar cosas nuevas (Génesis 41:36); esta quinta parte es para el plan de supervivencia 7-5-7. Cuídelo porque es semilla dorada. Cultive de muchas y múltiples maneras. Dios le dará muchísima sabiduría para hacer que ese ahorro se incremente.

5. Prepárese para ser honrado, reconocido y recompensado
La honra y el reconocimiento genuino no es producto de la política (Génesis 41:37-40). Los que vivan en este plan serán reconocidos en las comunidades, no por pertenecer a partidos políticos, ni será producto del carisma ni la habilidad humana. Será el producto de los pasos anteriores. Dios pondrá en puestos especiales a creyentes genuinos no militantes de la política, sino que serán reconocidos por la comunidad por la sabiduría espiritual dada por Dios. Dios levantará una nueva generación de José, Ester, David, Daniel, Moisés y Elías.
“La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Proverbios 4:18). “Yo iré delante de ti y enderezaré los caminos torcidos, abriré puertas y te entregaré los tesoros escondidos” (Isaías 45:3).

6. Esté listo para ser investido de autoridad y dotado de poder
Quiénes entren en el plan y el orden de Dios, serán investidos de una autoridad tan indiscutible que el mismo infierno se doblegará ante ellos (Génesis 41:42-44). Autoridad de convicción, fuerza y poder. Esta autoridad divina en los líderes será la antesala al avivamiento en Latinoamérica. Será una autoridad espiritual que nadie podrá discutir.

7. Este listo para cosechar, recoger y compartir
Durante los siete años de abundancia la tierra produjo grandes cosechas, así que José fue recogiendo todo el alimento que se produjo en Egipto durante esos siete años, y lo almacenó en las ciudades. Y tal como José lo había anunciado, comenzaron los siete años de hambre, la cual se extendió por todos los países. Pero a lo largo y a lo ancho del territorio de Egipto había alimento. Además, de todos los países llegaban a Egipto para comprarle alimento a José, porque el hambre cundía ya por todo el mundo” (ver Génesis 41:47-49, 54, 56-57).

Avivamiento en Latinoamérica
Será un modelo diferente de atención física a la comunidad hambrienta.
Las iglesias serán los graneros del pueblo. Tanto en comida física o material como espiritual. Pero en realidad el avivamiento comenzará en las casas.
Con el pan material la gente recibirá pan espiritual, y luego serán insertados no en megaiglesias donde la gente pasa inadvertida en la multitud, sino en las pequeñas comunidades de nutrición, pastoreo y participación total.

Los grupos de nutrición física y espiritual rentarán una o dos veces al mes grandes instalaciones para grandes celebraciones y festividades de regocijo.
Comerá la iglesia, comerán los que no son de la iglesia.
Será un milagro en medio de la escasez que confundirá a los políticos y ellos, desgastados, llegarán a las comunidades de nutrición para ser edificados.
Muchas oraciones; será el factor más determinante. La oración será ya no la cenicienta, sino la hija predilecta de la Iglesia.
Los milagros y señales sucederán en las comunidades de nutrición.

Muchas estructuras que hoy amamos desaparecerán para dar paso a un nuevo modelo nacido en el corazón de Dios.
Muchos líderes resistirán el cambio, pero por resistirlo y no entender el tiempo y mover de Dios, quedarán solos con sus edificios –monumentos– y cuando vean que lo que rechazaron era de Dios, irán a las comunidades quebrantados, adoloridos, golpeados, y allí serán alimentados y restaurados.
Se hará palpable y visible el cumplimiento de Deuteronomio 28:1-14 en nuestros hogares.

Preparémonos para no ser sorprendidos, sino para sorprender a muchos. En realidad no seremos nosotros… sino el Señor en nosotros.

Tomado de Renuevo de plenitud, del Dr. Serafín Contreras Galeano, www.serafincontreras.com

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